Come bien y duerme profundamente

Hay pocas sensaciones mejores que despertarse descansado y con energía después de dormir de maravilla. Sin embargo, a veces nos cuesta conseguirlo. Hay muchos factores que pueden influir en la calidad del sueño, pero vamos a analizar la importancia de los alimentos que tomamos durante el día.

 

Los hábitos alimenticios pueden afectar a la calidad y duración del sueño, como demuestran los estudios realizados. Además, puede convertirse en un círculo vicioso: cuando no dormimos bien por la noche, los alimentos energéticos a los que recurrimos al día siguiente para mantener el ritmo podrían ser precisamente los mismos alimentos que están afectando negativamente a nuestro descanso. Nos referimos a la cafeína y a los aperitivos ricos en grasas.

¿Te suena? Pues hay muchos factores importantes para la calidad del sueño, como unos buenos hábitos nutricionales/alimenticios. Te presentamos nuestros mejores consejos para comer bien y dormir profundamente:

• Vigila las raciones de la cena. Acostarse con el estómago lleno puede causar molestias e indigestión que afectan negativamente al sueño. Procura comer lo justo para saciarte.

• No te pases con las calorías y la cantidad de grasas a la hora de la cena. Intenta preparar comidas equilibradas que incluyan fuentes saludables de hidratos de carbono: verduras, frutas, cereales integrales y legumbres.

• Vigila tu consumo de cafeína y alcohol, que puede alterar los patrones normales de sueño y dar lugar a esos ratos de vigilia en mitad de la noche.

• Toma la mayor parte de tu hidratación en la primera parte del día. Tener la vejiga llena puede reducir la calidad del sueño; de ahí la importancia de reducir la ingesta de líquidos desde las últimas horas de la tarde.

Basta con realizar algunos de estos ajustes para dormir mejor, así que pruébalos y ¡dulces sueños !

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